Publicación Base de Datos: 5 de Agosto 2010
Principales Resultados de Pobreza
Metodología
Encuesta de Caracterización Socio-Económica Nacional aplicada
entre noviembre y diciembre de 2009 a 71.460 hogares del país. La
encuesta cuenta con representatividad nacional, por zona urbana y rural,
para las 15 regiones del país y para un total de 334 comunas.
La muestra probabilística, con un error muestral total de 0,36 a nivel
de hogares, considerando máxima varianza y un nivel de confianza del
95%.
Principales resultados de pobreza
Considerando similar metodología a la utilizada en ocasiones anteriores
para estimar la pobreza, los resultados del año 2009 muestran, por
primera vez desde el año 1990, un aumento en la pobreza.
Así es como, en 2009, un 15,1% de la población se encontraba
en situación de pobreza, lo que equivale a 2.564.032 personas. Estas
cifras se comparan negativamente con las observadas el año 2006 en
que la pobreza afectaba al 13,7% de la población del país.
Ello significa un incremento de 1,4 puntos porcentuales y que hay 355.095
pobres más que en 2006.
Similar comportamiento experimentó la indigencia o extrema pobreza.
Mientras en 2006 el 3,2% de la población se encontraba en esta situación,
lo que equivale a 516.738 personas, en 2009 la indigencia se elevó hasta
el 3,7%, lo que representa 634.328 personas.
Por zonas, se observa que, respecto del 2006, aumentó tanto la pobreza
urbana como la rural, y se confirma la tendencia iniciada en 2006 de una
mayor pobreza en zonas urbanas (15,5%) respecto de zonas rurales (12,9%).
A nivel de regiones, la incidencia de la pobreza es heterogénea. Las
regiones menos pobres corresponden a las de Antofagasta (8,0%), Magallanes
(9,3%) y Región Metropolitana (11,5%), mientras que las con mayor
pobreza son La Araucanía (27,1%), del Bio Bio (21,0%), del Maule (20,8%)
y de Los Ríos (20,4%).
Respecto del año 2006, la pobreza aumentó en 13 de las 15 regiones
del país. Los mayores incrementos, en puntos porcentuales, correspondieron
a las regiones de La Araucanía (7 pp), Atacama (6,9 pp), Aisén
(5,6 pp) y Tarapacá (3,9 pp).
En cuanto a la pobreza por grupos de edad, esta afecta proporcionalmente
más a los niños y jóvenes. Para los niños entre
0 y 3 años y entre 4 y 17 años, la pobreza alcanza a un 24,5%
y 21,5%, respectivamente. Mientras que para los adultos entre 45 y 59 años
se sitúa en un 11,5% y para los adultos mayores (60 y más años)
llega a sólo un 8,9%.
Los resultados de pobreza por sexo indican que esta afecta más a las
mujeres (15,7%) que a los hombres (14,5%). En ambos casos se observa un incremento
en la pobreza respecto del año 2006, no obstante, la brecha se mantiene
en 1,2 puntos porcentuales.
Entre los anos 2006 y 2009 se incrementa la pobreza tanto para la población
indígena como no indígena. En el caso de la población
indígena, la pobreza pasa desde un 19,0% en 2006 a un 19,9% en 2009,
mientras que para la población no indígena la pobreza se incrementa
desde un 13,3% a un 14,8%. El mayor aumento en la pobreza no indígena
permitió que se redujera la brecha de pobreza entre ambas poblaciones
desde 5,7 puntos porcentuales en 2006 a 5,1 puntos porcentuales en 2009.
Los resultados de pobreza indican además una clara relación
entre situación de pobreza y escolaridad de la población de
15 años o más. La población en situación de indigencia
y pobreza tiene, en promedio, 1,6 años menos de escolaridad que la
población no pobre.
Los datos confirman la fuerte relación entre empleo y pobreza. Mientras
la tasa de desocupación alcanza a un 51,0% en la población
indigente y a un 31,5% en la población pobre, para población
no pobre sólo llega a un 7,9%. Cabe señalar que con un comportamiento
similar según situación de pobreza, la tasa de desocupación
es, en todos los casos, mayor para las mujeres que para los hombres.
Hogares con jefatura femenina se encuentran más expuestos a vivir en condiciones de indigencia y pobreza. El 47,9% de los hogares indigentes tiene jefatura femenina y el 43,2% de los hogares pobres tiene a una mujer a cargo del hogar, porcentaje que se reduce a un 31,6% en el caso de los hogares no pobres.